tus manos horribles me tocan, no quiero sentirlas en mi cuerpo son pesadas, transpiradas. Como un animal herido por la estupidez de una persona estoy con fuego en los ojos odiandote con cada centimetro de mi lengua
atrapada contra los rincones pregunto porque esos dedos cortan mi respiracion, se incha mi cuerpo, la sangre se agolpa y revientan mis brazos amordazados
[...]Del paraiso robe una flor la cual cuide y contemple, esperando que respondiera me perdi en sus hojas llendome mas alla de la violencia[...]
yo se que anhelas esto cada noche, pierdes tu cabeza en las nubes intento llamar a tu conciencia pero no desistes de tu acto carnal
y morir parece tan cercano a pestaƱear que entre visiones de no volver nunca mas acaricio tu rostro mientras FLORencia mira desde el pasillo.
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